Tuesday, December 29, 2009

¡Ya viene llegando…?

La revista Newsweek pronosticó la muerte de Fidel Castro, pero tal acontecimiento no está obligatoriamente asociado con un cambio radical en la política del gobierno cubano. Lo pueden ocultar, por más que las reflexiones sigan apareciendo con la regularidad habitual. Tal vez nunca escribió alguna. Es muy fácil reproducir su estilo; ha repetido lo mismo por cincuenta años. Sin embargo, el otro pronóstico: la defenestración de Hugo Chávez sí podría ser un hecho desencadenante, pues la crisis se agudizaría hasta niveles nunca vistos; las reservas del régimen son exiguas, una situación muy diferente al periodo especial de los noventa del siglo pasado. Y cuando se trata de no comer nada, el miedo racional es suplantado por el instinto de supervivencia, y el de la dictadura la obligará a reprimir sin poderlo ocultar al mundo, como ocurre en Irán, pero Cuba es una isla, un enemigo débil, fácil de condenar, igual que Honduras. Por desgracia, la suerte de nuestro país está atada al de otro; es parte de la historia desde que Colón desembarcó en la actual zona oriental. No obstante, los pronósticos son, a veces, meras estrategias publicitarias. En tanto esperamos que sin mover un dedo el Iluminado nos mande un milagro caminamos por las calles de la Habana pensando en lo que sería la zona del malecón sin comunismo, en que mientras estamos a la caza de oportunidades los perezosos, los que son pobres por incapacidad piensan en tener sin transformarse a sí mismos y caen en la tentación de votar por un populista que los engañará más de lo que creen que han sido manipulados. Y es que el vivo vive del tonto, del yunque que recibe los martillazos, el cual no aspira a convertirse en dador, sino en esquivar los golpes por reflejo incondicionado. Darwin tenía razón: la vida es confrontación; adaptarse es cambiar más rápidamente para llegar primero. La vida es competencia, los que están bien dispuestos triunfando y perdiendo obtienen más que los pasivos, por desgracia la mayoría, los ingenuos que se dejan timar con la romántica idea de que la felicidad está en recibir parte de lo que no han producido. Los populistas no quitan para repartir, sino para dominar absolutamente. Pero tales creencias son inevitables por lo menos durante unos siglos más: la madurez política está asociada con las vivencias históricas; quinientos años es poco tiempo.
Así que la pegajosa letra de Willy Chirino seguirá siendo una esperanza. Aunque, claro, la incertidumbre gobierna los hechos humanos, por eso pequeñas ideas se trastocan en colosales empresas que un día comienzan a declinar en un ciclo interminable, igual que las mentiras que parecen verdades por obra y gracia del espiritualismo de la laya humana. Ojalá sea el caso.

Wednesday, December 23, 2009

Lo que sigue

La «primera novedad» rebelada por el sucesor y hermano del Gran Dictador Fidel Castro en la rutinaria sesión del Parlamento cubano en este diciembre fue que la economía creció. Siempre ocurre, no importa que la realidad lo niegue; la existencia de los cubanos gira alrededor de una cabeza desde hace cincuenta años. Y la «segunda» fue acusar de espía a un ciudadano norteamericano, cuya verdadera condición y afiliación es irrelevante. Un acercamiento con Estados Unidos pondría en peligro el aislamiento que alimenta el poder omnímodo. Pero es importante engañar a la opinión pública mundial, aunque se recurra a los mismos métodos. Para qué cambiarlos si han dado resultado. La comunidad internacional espera por un milagro desde la caída del Muro de Berlín, hace veinte años, y no se vislumbran los cambios que todos desean también en la Perla del Caribe, y que seguirán esperando eternamente. Las transformaciones sociales no ocurren por obra y gracia de los deseos, sino de los esfuerzos. Y Raúl ha entrado en razones, es mejor dejar las cosas como están y no apostar a lo desconocido. El discurso de medio siglo continuará, el mundo avanzará paso a paso y Cuba retrocederá hasta que las ruinas aplasten a la gente; entre menos bulto más claridad.
 La incorporación de una Cuba democrática al concierto internacional solo beneficiaría  al pueblo ya que no tiene grandes recursos naturales que ofrecer a las transnacionales; playas y sol se encuentran por todas partes. Así que, en definitiva, las carencias no menguarán hasta que no aparezca una nueva URSS. Los chinos son muy pragmáticos y los chavistas unos tercermundistas con un poco de petróleo que terminarán despilfarrando para favorecer su propia pobreza.
Los que se fueron, nacidos con la Revolución, desean vivir bien lejos, visitar la Isla de vez en cuando y enviar remezas, pero no organizarse para tumbar al Régimen, este los entrenó bien. El patriotismo no existe entre los que no tienen qué defender; la identidad cultural no es suficiente. Los que fueron expropiados han envejecido y sus descendientes no tienen más vínculo que la curiosidad histórica. El prohibir la propiedad privada ha sido el arma que ha mantenido contra viento y marea el sistema de gobierno cubano, una notable diferencia con respecto a las dictaduras militares que asolaron la América Latina. El Socialismo no ha fracasado, como propugnan quienes no están bautizados con su agua infecta, pues nunca tuvo como objetivo elevar la dignidad humana, por el contrario, pisotearla y reducirla a la mínima expresión. No es un experimento fallido, es un intento de dominación que asumió lo más repulsivo del campo socialista con innovaciones originales.
La cumbre de gobiernos de Copenhague fracasó, en parte, porque el ALBA promovió la división en vez de pasarla por alto para bien de la humanidad. Los países desarrollados son culpados de promover la tecnología que desean para sí los subdesarrollados. Basta con visitar a estos últimos para comprobar que el Medio Ambiente es una prioridad que no se lleva a la práctica.
En tanto Chávez subsidie a sus pares cubanos seguirá incólume el poderío de los añejos rebeldes barbudos. Si los de adentro no se ponen las pilas huir para olvidar lo que verdaderamente son será la única añoranza, y el mal continuará matando. Ni siquiera los españoles lograron evitar que la idiosincrasia se diferenciara y se rebelara contra la opresión colonial. Pero así es la vida, perfecciona lo maligno con una naturalidad pasmosa.

Tuesday, December 15, 2009

El ALBA

Comenzó en la Habana la cumbre del ALBA con la misma cantaleta de siempre: los Estados Unidos pretenden ocupar militarmente la América Latina, según una de las posibles interpretaciones de la Doctrina Monroe  (documento presentado por el quinto presidente de ese país en el año 1823). Ha llovido mucho desde entonces, pero los dictadores cubanos, los hermanos Castro, siguen invocando el pasado de la manera que les conviene a ellos, como el Papa de Roma a Jesús Crucificado. La prueba de tal mentira es que Chávez sigue en el poder, y los sostiene con el dinero del petróleo que vende a los norteamericanos, los que, a pesar del bloqueo, suministran los alimentos que se ofertan en divisas en la Isla, los de la cuota de la bodega, de cuarta categoría, los envían baratos los hermanos de ideología.
El mensaje acogido por los miembros de este club de los monstruos, el que pretende establecer una especie de CAME a la criolla alrededor de Venezuela, deja bien claro que los socialistas del siglo XX, del XXI y del XXXIII son ratas de una misma madriguera, con sus más y con sus menos. De lo contrario no se apandillarían en la cuna de la burocracia que estableció el Capitalismo de Estado en la región,  institucionalizando el menosprecio a los mínimos valores humanos. Una cosa es respetar una forma de gobierno ajena, otra muy distinta rendirle la pleitesía de los cómplices. A Fidel lo admiran quienes desean imitarlo; «chupándole el rabo a la jutía hasta la muerte».
Previo a esta cumbre se firmaron varios acuerdos con valor multimillonario entre Cuba y Venezuela, como ha ocurrido antes, son una maniobra para llenar de falsas expectativas las esperanzas del pueblo cubano y para engañar a la opinión pública internacional. Cuba no tiene nada qué vender. De la industria azucarera, entre las más avanzada a nivel mundial en su tiempo, no quedan ni los recuerdos. La marina mercante y la pesquera desparecieron por la descontrolada explotación. Los colaboradores médicos cumplen una función meramente política. Los socialistas son artífices de la propaganda. No tienen más remedio que repetir y repetir la fórmula que los eterniza en el poder.
Estos encuentros no fortalecen la alianza entre los pueblos; los primeros en ser aislados para que no conozcan de primera mano los despilfarros, los latrocinios y los crímenes que ocurren a su alrededor; los ignorantes son más fáciles de dominar. Por eso la prioridad es controlar los medios de difusión masiva, con la justificación de que pertenecen a los «explotadores capitalistas», para hacer gala de los logros que demuestran las estadísticas de los ministerios que controlan y que nadie puede contradecir por falta de información y por miedo.
Uno de los objetivos de este artificioso convite de mandatarios parlanchines es fijar una posición común para la reunión de Copenhague, la que no pasará de criticar a quienes han traído el progreso a costa de envenenar el ambiente, es cierto, pero que en la actualidad son los únicos que diseñan tecnologías menos contaminantes y realizan los mayores desembolsos para revertir el calentamiento global, la causa del cual aún es desconocida, ya que los diferentes intereses enmascaran la veracidad de los juicios, además de que el planeta es un sistema muy complejo todavía no muy bien comprendido.
Así que los voceros del ALBA clamarán por más dinero, ofenderán, afianzarán las divisiones y evitarán los compromisos. Si reciben dinero pedirán más que invertirán en fortalecer las fuerzas represivas y militares; el que la debe la teme.
Los socialistas no respetan nada. En Cuba solo hay políticas de conservación en el papel. Las playas famosas en el mundo han sido destruidas, las aguas residuales no reciben tratamiento, el alcantarillado  es  de principios del siglo pasado y las pocas plantas con tecnología obsoleta vierten en ríos y en bahías. La justificación es la falta de recursos. Pero los millones aportados por la URSS se dilapidaron en fomentar la subversión. Por supuesto, todo se sabrá algún día cuando el sufrimiento de los que han muerto engañados por el Socialismo en estos cincuenta años yazca cubierto por el polvo del olvidadizo tiempo, como la mayoría de las injusticias pasadas. La verdad la conocerán quienes no sufrieron.
La declaración final del encuentro será muy parecida  a la pasada y seguramente a las futuras. No reconocerán las elecciones en Honduras y clamarán por sanciones mundiales contra ese pobre país sin importarle que el pueblo sea el más afectado. En definitiva, es el instrumento de los dictadores y de los demócratas para encaramarse en el poder. La sociedad es una perfecta lucha individual por la supervivencia, y el ALBA  una asociación que conspira contra la estabilidad política y el desarrollo económico continental.

Monday, December 14, 2009

La decisión de Obama

No hay dudas de que el presidente norteamericano Barack Obama domina el arte de la oratoria, pero la inexperiencia y hasta la ingenuidad lo llevó a pensar que las conversaciones amigables podían resolver muchos de los problemas que aquejan al mundo actual, y que estos en gran medida eran responsabilidad de la política injerencista de su país; típico de los soñadores. Incluso algunas posturas políticas han carecido de contundencia y definición, parece, por momentos, que la gran potencia está dormida o cansada.
El líder de raíces africanas enamoró a los falsos pacifistas, tal vez es un simulador experimentado, a los que creen que los países desarrollados han explotado y saqueado a las «infelices» naciones subdesarrolladas y que deben pagar por ello. El típico mensaje de los populistas, quienes claman por alguien que sufrague sus excesos. Las naciones que se han acogido al socialismo del cacicazgo se desgastan en confrontaciones que exacerban los odios naturales, que exaltan las divisiones y las diferencias; a mediano plazo, el camino de la miseria. Estados Unidos fue una colonia y hoy es una superpotencia. Y España que fue la principal metrópoli mundial durante casi trescientos años es hoy un país segundón en Europa Occidental. Irlanda ha logrado un sostenido crecimiento económico por seguir políticas coherentes basadas en la liberación de las fuerzas productivas. Chile posee un programa de nación que le ha permitido capear el temporal de la crisis actual con un gobierno de centro-izquierda. Si las naciones no están preparadas para despegar no lo harán, aun con ayuda exterior.
Ya Barack Obama está convencido de que la guerra es necesaria, de que a los terroristas hay que combatirlos con firmeza porque no se puede razonar con quienes sacrifican a miles de inocentes en ataques suicidas esgrimiendo una fe ciega, como la del tiempo de las Cruzadas;  de que no se puede permitir  que la intolerancia y la violación de los derechos humanos se impongan en la Tierra, tal como ocurre en Cuba y Corea del Norte, como está sucediendo en Venezuela bajo la presidencia de Chávez, aliados del gobierno de Irán, el cual pretende acabar con los judíos, niega el Holocausto, y fabrica armas nucleares mientras el pueblo es oprimido. Las potencias tienen el papel histórico de salvar la civilización de las fuerzas del oscurantismo, de los sectarios de todas las épocas. Cuando Roma desapareció sobrevino una larga época aciaga.
Obama es un hombre que parece estar dispuesto a readecuarse a los requerimientos del momento sin variar sus principios morales básicos, a diferencia de los dictadores que utilizan la guerra para el beneficio particular porque el egocentrismo los lleva a despreciar a los demás. Los cubanos hemos sufrido la mala suerte de enfrentar un proceso retrógrado que se empeña en devolvernos a las condiciones de vida imperantes en la época de la colonia, así como los talibanes pretenden una sociedad agraria y discriminatoria, contraria al proceso de evolución humana, como pretendió Mao con la Revolución Cultural en China y Pol Pot en Kampuchea Democrática (actual reino de Camboya). Por eso Obama no debe flaquear ante los religiosos extremistas o comunistas, lo mismo da.

Thursday, December 10, 2009

Ley de Pareto

La sociedad se rige por la ley de Pareto: el veinte por ciento de las acciones induce el ochenta por ciento de los efectos. Lo que se traduce en que un quinto de la humanidad lleva a cuestas los cuatro quintos restantes. Los avances científicos-técnicos y las leyes sobre las cuales se erigen estos son descubiertos y enunciados por los recogidos en la pequeña fracción, los indispensables, junto a los creadores, artistas o no, los emprendedores, aquellos que dejan una huella en cualquier campo del quehacer humano. En la fracción mayoritaria se encuentran los que sostienen la sociedad: los reproductores que construyen lo diseñado y que materializan en la práctica las grandes ideas y, por desgracia, los mediocres que nacen y mueren sin importarles, cuando más, a sus  familias, los que son aplastados por el manto de la Historia; además, la escoria, los seres defectuosos que hacen de la vida una tortura, los rateros de poca monta que se pudren en las cárceles o mueren en las calles porque no tienen talento para delinquir con inteligencia, los lastres imposible que no se pueden soltar, el producto residual que hace imperfecta la reacción de la realización humana.
La ley de Pareto justifica que las minorías gocen de más beneficios que las mayorías,  aunque con el paso de los siglos, los incluidos en estas son menos desgraciados que sus pares de antaño; el mundo avanza manteniendo las diferencias propias de su génesis con cantidades distintas. Las diferencias podrían desaparecer o manifestarse con cualidades distintas, la Ley de la Relatividad no niega a la de Newton. Pero si bien la sociedad no es inamovible sigue rutinas inviolables, como que la materia puede evolucionar de variadas formas, pero nunca hasta negar la necesidad de recibir energía externa que degradará en proteínas y carbohidratos para continuar reproduciéndose. Si otras formas de energía suplieran al combustible orgánico, digamos, eléctrica, el hombre sería un robot, una mezcla, pero no el que desnudo sobre la tierra cambió su entorno hasta abandonar el planeta que lo parió.  
Lo mismo que los delincuentes intentan quebrantar la ley penal, las mayorías quisieran ignorar que todos no pueden ser millonarios, por más que la posibilidad de escapar de la penuria económica está dentro de cada ser, y la concreción en la interacción con el medio de desenvolvimiento. Así que grandes promesas no florecerán por detalles. La incertidumbre rige los destinos del Universo en sus esencias más íntimas. Y el talento es ambicionado, injuriado y combatido por los incapaces de crear algo útil. La envidia forma parte del arsenal de cualidades humanas que más explotan los líderes populistas, los que encienden las pasiones, enemistan y dividen para solidificarse en el poder. La vida contiene lo necesario para la felicidad y para la tristeza, fácilmente intercambiables, una y otra llevan  del éxtasis al desengaño; la variabilidad de juicios es una consecuencia de la capacidad para el aprendizaje, la experiencia que sirve para acometer empresas complejas, y que no evita las tonterías.
La vida es arbitraria, una confrontación inevitable donde siempre hay vencedores y vencidos, porque todos tienes las mismas aspiraciones, pero diferentes aptitudes y actitudes.

Wednesday, December 9, 2009

Los Evos y los Morales

Evo Morales fue reelegido con un amplio margen de ventaja para un nuevo periodo presidencial en Bolivia; al igual que los socialistas conocidos no le alcanza uno, ni dos ni tres. Aunque la popularidad sacrifica la economía y el bienestar a largo plazo las mayorías históricamente relegadas no piensan en el mañana, solo en llenar las barrigas cuando tienen hambre, y por eso son engañadas tanto por populistas como por demócratas. Para continuar gobernando Morales recurrió a la fórmula habitual: repartir el dinero que quita a los «marrulleros» capitalistas, los que explotan, pero crean riquezas; los con insuficiente preparación profesional no pueden. Es cierto que les han negado la educación, y también que se han resistido a integrarse al mundo de los descendientes de los blancos, quienes les alteraron las vidas sin consultarles. Lo cual es lógico: no se puede borrar la influencia de varios siglos en pocos. A diferencia de los bárbaros que fueron atraídos por la cultura romana, en esta zona, han tratado de frenarla. No es criticable, pues todas las civilizaciones tienen sus particularidades, tampoco los españoles conquistadores se parecían a los descendientes de Rómulo y Remo. Llegaron con el pasado a cuestas; ocho siglos de lucha contra los moros les impidió seguir la huella de Inglaterra y de Francia. Por otra parte, ser doblegado por una civilización más avanzada es una norma histórica innegable desde que el Homo sapiens desbancó al Homo neanderthalensis.
No es suficiente respetar las tradiciones de las comunidades autóctonas ni garantizarles el derecho sin restricciones a la educación y la salud, deben integrarse y cooperar  y, entre estas existen diferencias irreconciliables. Además, los que han acumulado capital se resistirán a cederlo, poniéndolo a buen recaudo en el exterior. Los roces alejarán a los capitales foráneos, sin los cuales es imposible el desarrollo. Los años en el poder enferman a cualquiera de autoritarismo, y de las consultas se pasa a las imposiciones, sobre todo cuando se comprueba que lo en apariencia sencillo de resolver es muy complicado de implementar. Y la cúpula proletaria, humana al fin y al cabo, se vuelve tan o más corrupta que la precedente. La culpa será achacada a los Estados Unidos y Europa Occidental, incluso antes de que la Luna de Miel termine, así lo hizo Fidel Castro, y Cuba cada día se acerca a la condición económica, política y social que ningún país desea. El Socialismo ha significado incremento de la miseria y del subdesarrollo. Defender tal sistema es condenar a los pueblos que desean vivir mejor y no saben cómo. Es difícil explicarles que para vencer a la ley de la desigualdad es preciso mucho tiempo y pocas imposiciones que violen la naturaleza social. A Fidel Castro no le ha importado sacrificar a millones de inocentes por sus manías de grandeza; Chávez cada día acopia más poder personal, cuyas consecuencias son menos libertades individuales y más frustraciones. Las crisis capitalistas son cíclicas, las socialistas eternas porque las relaciones de producción frenan a las fuerzas productivas, contradicción que Marx imputó al Capitalismo y que el Socialismo real mostró con crudeza, acentuando la división de clases ya que aumenta el número de desposeídos y reduce drásticamente el de los privilegiados decisores universales.
Bolivia no marchaba por buen camino, mas puede adentrarse por uno más intrincado y desolado. El gobierno populista ya expulsó a la DEA de su territorio para congraciarse con los cocaleros, buscando votos y porque la droga significa dinero para subsidios y chantajes. No es difícil conocer los modus operandi, basta con estudiar los pasos de Chávez, mientras exista la prensa independiente. En Cuba, ni siquiera los cubanos conocemos lo que sucede en el barrio más cercano, menos las confabulaciones canallescas de nuestro «líder histórico». Lo urgente es pensar en qué habrá de comida al día siguiente, en un país donde el más destacado galeno gana menos que un soldado afgano analfabeto.

Monday, December 7, 2009

La Navidad

La Navidad está asociada con fiestas, regalos y descanso; las tradiciones se transforman en interés de la materialidad; la espiritualidad es un mecanismo que opera independientemente de los intereses, cuando existen posibilidades de elegir. La Iglesia cristiana aprovechó las costumbres paganas en favor de la nueva religión, pero el socialismo cubano no fue tan sutil, las prohibió y sanseacabó.  Y este final de año otra vez la preocupación rondará las cabezas de los compatriotas sumidos en una miseria comparable con las regiones más pobres del Hemisferio, en el cual hay diferencias; la vida es diversa porque somos específicos dentro de la homogeneidad química y biológica. No todos padecemos y morimos de cáncer ni de hipertensión arterial. Los coeficientes de inteligencia varían y las aptitudes para determinadas profesiones y desempeños. La habilidad para adaptarse al medio, una mezcla entre la herencia, la capacidad innata y el medio de desenvolvimiento provoca, en última instancia, al igual que entre otros mamíferos, mayor y menor capacidad para obtener beneficios. Así que el cuento de la igualdad repetida hasta el cansancio es una mentira atroz esgrimida por los dictadores estalinistas y castristas  para explotar ferozmente. Para percatarse hay que salir de la isla-encierro, observar los alrededores y descubrir que hay oportunidades desaprovechadas, pobres que luchan por serlo al no esforzarse por elevar su nivel educativo con sacrificio. De todas formas, consciente o inconscientemente, está presente la elección. Nosotros los cubanos no podemos, tenemos que acatar las premisas del Estado. La cultura e identidad forjadas con sangre y fuego por la conquista española fueron violadas sin recato  para intentar convertirnos en zombis, en repetidores de consignas vacías, en esclavos sin derechos. Los que reciben remezas o roban podrán sentirse aliviados en un país con ofertas del siglo de las luchas por la independencia, y los religiosos orarán pidiendo que tal sufrimiento termine.

Sunday, December 6, 2009

Bastión 2009

Mientras la Unión Soviética, la metrópoli subyugada por la colonia del Nuevo Mundo comenzaba a trastabillar, la dictadura castrista apeló a la fórmula cotidiana de los populistas chovinistas: exagerar los peligros externos. Desde la crisis de los misiles en 1962 la amenaza de una invasión por parte de los marines norteamericanos, como la de Bahía de Cochinos, perdió importancia. En ese periodo se selló el futuro que afronta hoy el pueblo cubano.
Fidel Castro es un terrateniente nato que soñó con superar las expectativas familiares. No lo guiaron las injusticias sufridas por el pueblo, sino un egoísmo y desprecio congénitos por la dignidad humana. La Historia me Absolverá es un ejemplo elocuente de lo que la manipulación puede conseguir. Nunca fue comunista ni socialista, ni maoísta ni capitalista, tan solo se aprovechó de quien estuvo dispuesto a pagarle sus caprichos. No promovió la guerra en el mundo por los pobres, lo hizo por lo mismo que Napoleón y Hitler sacrificaron a sus naciones de origen. Los engañó a todos, y si no causó mayores daños fue porque el Creador, si existe, lo posó a una isla del Caribe.
En los ochenta cuando los subsidios del Campo Socialista estaban por terminar, la creación de las Milicias de Tropas Territoriales desvió la opinión pública nacional del problema económico que se avecinaba, y de paso estableció un nuevo sistema de control sobre las personas, paralelo al del Comité de Defensa de la Revolución, la OFICODA, el Partido, la Juventud, el Sindicato, la Federación de Mujeres Cubanas, la Unión de Pioneros de Cuba, la Federación de Estudiantes de la Enseñanza Media y la de estudiantes universitarios. Por suerte ninguno ha resultado abrumadoramente eficiente. El socialismo es una planadora que deja múltiples irregularidades a su paso; no mata, que deja lisiados e incapacitados, que tortura; un peor ensañamiento que la muerte.
No es sorprendente que el Bastión 2009 se celebre en medio de la peor crisis del Sistema en el nuevo siglo, deja claro a los de fuera y los de dentro que no realizará aperturas significativas, que sacrificará la vida de millones. Los hombres son animales de hábitos, más firmemente entroncados cuanto mayor es la edad biológica.
De los presentes dirigentes se puede esperar muy poco; han traicionado sin misericordia. El Movimiento 26 de julio para derrocar a Batista se nutrió de estudiantes, de empleados con cierto nivel educativo y económico, no fue eminentemente obrero, los más pobres, en general, no tienen tiempo de hacer política: ganan poco y tienen numerosas familias que malamente mantener. Fue creado para tomar el poder; los desposeídos lo siguieron siendo. Los sin tierra recibieron una parcela a condición de sembrar lo que el Estado les encomendara y les pagara al precio que le diera la gana. Los alquileres bajaron, pero la propiedad individual desapareció. Y también disminuyeron las tarifas eléctricas, pero los equipos eléctricos y electrodomésticos fueron regulados por infinidad de artimañas y prohibiciones. El socialismo ha dado mucho en el papel y ha quitado más en la práctica. La educación y la salud pública, bastantes deficientes en la actualidad, no han sido nunca gratuitos, las pagaron los soviéticos, la explotación sin parangón, los salarios miserables las limitaciones y los sufrimientos decuplicados en estos cincuenta años.
El Bastión 2009 no muestra la capacidad combativa del pueblo ante una amenaza; un pueblo decepcionado hará poco por defender una tierra, la cual, excepto identidad, no le ha dado demasiado. Pero eso no importa; la maquinaria funciona por inercia hasta que las partes desgastadas y corroídas se rompan. Por lo menos, las leyes de la física están por encima de los regímenes y de las democracias, del bien y del mal, de la vida y de la muerte.

Wednesday, December 2, 2009

La libreta

La gente en las calles de la Habana está preocupada por la desaparición de la libreta de la bodega. No es para menos, por más que resuelve poco, forma parte de la cultura impuesta por la Revolución, primera denominación capciosa; ha representado un retroceso en todos los órdenes comparado con lo que ha estado ocurriendo en el mundo. Los comunistas gobernantes se refieren al pasado porque representan  estancamiento e inmovilidad, el oscurantismo que primó hace siglos y que intentan revitalizar. Los seres humanos se aferran a las tradiciones, aunque los esclavice, los códigos que rigen la vida son invariables. Por eso, luego del fracaso del socialismo real, en América Latina los pueblos votan por los de la misma calaña; se arrepentirán mañana y, más tarde, en cualquier confín del mundo se repetirá la tontería. El pasado y el presente son espejos, puede que geométricamente diferentes, pero de similar constitución.
 La igualdad y la felicidad plenas son anhelos que persigue la humanidad, sin las cuales se extinguiría por sí sola. La contradicción y la puja son elementos consustanciales. Lo ilógico tiene una explicación: la relatividad, en concordancia con el universo. Así que para el gobierno de Irán pretender desaparecer a Israel y, para los musulmanes extremistas, destruir la sociedad occidental, representada por Estados Unidos, son actos de justicia. El caso de Fidel Castro y de Hugo Chávez está asociado más con el individualismo perverso que con los ideales religiosos, políticos o morales: son líderes capaces de conmover a las mayorías, quienes utilizaron la gracia de la seducción en detrimento de estas. Si Barack Obama permaneciera veinte años en la presidencia, quizás declinaría en un autócrata. Se puede pensar y actuar de variadas maneras, y siempre se repetirán los comportamientos intrínsecos. Los hombres se corrompen con el poder, en el mejor de los casos; en el peor, como los señores antes mencionados, están depravados desde siempre.   
Para dominar a las masas basta con privarlas de los elementos fundamentales para la subsistencia: comida y abrigo. Los subsidios tienen ese objetivo. La igualdad no existe, pero es esgrimida para justificar la acentuación de la explotación de forma encubierta. Las masas se pliegan ante las razones que son agradables al oído. La percepción a largo plazo es un atributo de ciertos grupos sociales, los que son dominados de esta forma; antes que pensadores somos animales, para realizar funciones básicas necesitamos energía que proviene de fuentes externas. Los subsidios quitaron la libertad al pueblo cubano, lo ataron al Estado, lo convirtieron en vasallo. Mientras estos provenían del exterior no importaba que el trabajo perdiera sentido, pero cuando cesaron la contradicción se hizo evidente. La costumbre de no producir porque nada significa no puede eliminarse sin romper con los principios del Sistema, el cual para persistir requiere de recursos que provienen del trabajo, el que a su vez es la fuente de la independencia en los tiempos modernos: el que más produce más gana, más tiene, más vale. Y sin estímulo, por naturaleza, el ser humano no se esfuerza tanto como puede. Así que no habrá aperturas ni el trabajo recobrará el valor de generador de riquezas con el actual sistema socio-político. Al eliminar los subsidios el Estado mantendrá la irregularidad en los abastecimientos; la preocupación por las necesidades básicas impide ejercer otros derechos. En general, los pobres ocupan la mayor parte de su tiempo en sobrevivir. La inopia es fundamental para el régimen comunista. En cuanto Gorbachov trató de liquidarla fallaron los pilares y se derrumbó. A largo plazo es  insostenible; los de arriba están cada vez más lejos de los de abajo; las manadas hambrientas, sin organización, cegadas por los reflejos incondicionados, rompen nogales y cercados. No obstante, cuánto sufrimiento tendrán que soportar los elementos más débiles. El socialismo es la innovación más sórdida de las ideas torcidas que acompaña a la existencia racional sobre la Tierra. Así que abrigar esperanzas con el gobierno de Raúl Castro es una utopía, aún cuando sin reminiscencias tampoco seríamos lo que somos. Las buenas o las malas intenciones no derribarán a la autarquía, solo las acciones decididas, las cuales siempre están acompañadas de sangre. De lo contrario, debemos esperar por la transición histórica, la que liberó el conocimiento de la negación de la Iglesia Católica, Apostólica y Romana,  y que demoró mil años. Por desgracia, las coyunturas ayudan al mal, ya sean representadas por soviéticos, chinos neocomunistas, bolivarianos mentirosos o empresarios españoles. Con artículos insulsos y protestas, las que en Cuba pocos perciben y menos participan, al actual primer ministro lo sucederá Ramiro, o algún militar que haya bebido, respirado y fornicado autoritarismo.
En el exterior no se entiende cómo un pueblo puede soportar tantas vejaciones; están acostumbrados a disfrutar de algunos derechos. No han vivido entre prohibiciones, acosados por la propaganda, escuchando noticias tergiversadas, aislados del mundo. Los esclavos aguantaron siglos, y la salvación que le ofreció el cristianismo emergente fue la igualdad en el más allá. Las secesiones sangrientas en el Báltico, el resurgimiento de antiguos odios entre repúblicas de la antigua URSS son la muestra de lo que siembra el socialismo en las mentes. Hay que sufrirlo en las costillas para temerle y comprenderlo a cabalidad.

Wednesday, November 25, 2009

La impresión del visitante

Al llegar a Cuba después de años de ausencia me recibió lo desacostumbrado: nunca había arribado procedente del exterior. Los funcionarios con y sin identificación visible, vestidos con ropas civiles o con uniformes sucios, desgastados y exhibidos sin garbo comenzaron  a clasificar a los visitantes. A los compatriotas, residentes o no en el país, nos acosaron preguntándonos por equipos electrónicos, pidiéndonos regalos sin recato, sin respeto. Los que manipulaban los aparatos de revisión nos gritaron y ordenaron con desprecio y mal humor. Quizás nos envidiaban el haber transpuesto el Muro por unos días o probado suerte en otra parte. La lucha por sobrevivir ha convertido a la Isla en una jungla donde se libra una guerra sin cuartel de todos contra todos. Ni siquiera los turistas escapaban de tales aires de superioridad. La educación que ha pregonado Fidel Castro durante décadas es una utopía. El tanto mentir y oprimir, el inducir el odio, la división y el aislamiento para mantenerse en el poder ha degradado al pueblo, transformándolo en una bestia insociable. La precariedad inducida es una forma de tortura; el organismo preocupado por las necesidades básicas no puede pensar en el entorno que lo sojuzga. El equipaje de bodega, que en origen apenas había llegado a unos diez kilogramos pesó cuarenta. Yo no llevaba regalos, sólo un par de botellas de ron compradas en el Duty Free del aeropuerto de Panamá. A mi lado varios compatriotas fueron desplumados de esto y de aquello. Si llevaban dos paquetes de pañales desechables les quitaban uno —no se venden en la Cuba de finales del 2009—. Abrieron las maletas en el piso y desperdigaron los artículos, separando lo que les convenían. Los paisanos protestaron, se resistieron, pero algo siempre perdieron. Por una computadora de uso personal exigían el cien por ciento del valor estimado por ellos, siempre por las nubes. Si se es cubano hay que pagar; una parte para el Estado, otra para los funcionarios de Aduana. El mundo globalizado ha dejado rezagada a la Perla del Caribe. El comunismo la convirtió en la nueva Tortuga, hospedera de mafiosos y de rufianes, la hizo retroceder al oscurantismo medieval.
Un amigo me llevó a su trabajo, ropero de un hotel de la capital. Abandonó la investigación en el Polo Científico para poder pagar el servicio de telefonía celular luchando el baro vendiendo sábanas y toallas. El mercado local está tan deprimido que la demanda supera la oferta; la ganancia está garantizada. Y me afirmó que para su desgracia arañaba un cachito del pastel. Los carpeteros ganaban cientos de CUC, confabulados con los gerentes, alquilando habitaciones supuestamente en mantenimiento preventivo. Las camareras hurgaban en las billeteras y en las cajas fuertes de las habitaciones, y eran temibles contendientes en la lucha por sustraer ropa de cama. Los extranjeros son una carnada, un blanco en una guerra de subsistencia que terminará colapsando al Sistema. El amigo me confesó que tenía inoculado el virus de «manos sueltas»: no concebía la vida sin el desvío de recursos. Me aseguró que el número de turistas había disminuido respecto al año anterior, pero los medios oficiales lo refutan. Lo cierto es que casi no se ven por las calles, como hace varios atrás, desde que el CUC fue revalorado artificialmente, convirtiendo la Isla en un destino caro en el área. Los dictadores no quieren avalancha de turistas que traigan la verdad que incite la rebelión de los aplastados; prefieren que el  pueblo se muera de hambre. Así que requieren del embargo y de los enemigos para que carguen con la culpa del crimen que genera la ambición desmedida por el poder. El Sistema no cederá por las buenas hasta que la generación de la Revolución se pudra en el Infierno, como ocurrió en la ex Unión Soviética, aunque la Rusia actual es igual de restrictiva. Al castrismo hay que relegarlo por la fuerza, saliendo millones a las calles para enfrentar a los esbirros que los sostienen en el poder.
Otra amiga acudía al trabajo unas pocas horas al día y ganaba sueldo completo, el cual no le servía de mucho. La moneda nacional es un truco, pues no tiene valor adquisitivo alguno. Y supe de doctores graduados en Francia, antiguos colegas, que se deprecian en una oficina en labores insignificantes porque la Revolución no sabe para qué los necesita y los acostumbró a presumir de sus estudios entre los que no pudieron viajar, pero que son iguales de desgraciados. Para no pasar hambre hay que ser albañil, mecánico, inspector popular o hacer como mi otro amigo. Ella me confesó que su hija obtenía calificaciones extraordinarias, pero que los maestros emergentes no decían ni pío en las aulas. Ponían el televisor y dormitaban al fondo del aula. Por eso la pequeña consideraba que la escuela era aburrida; teques y más teques, la rutina diaria del país. El sistema represivo sobrevive llevando el centralismo a la máxima expresión. Los ignorantes hambrientos no pueden cuestionar con objetividad, cuanto más pretenderán escapar, y eso perpetúa la dictadura, una de las más sofisticadas de los tiempos modernos.
Me fui con la misma opinión de mis amigos emigrantes: Cuba no tiene remedio, es una ruina que deberá rescatar del olvido un foráneo. La historia patria ha sido tan tergiversada que hasta los testigos presenciales dudan de sus recuerdos.

Monday, November 23, 2009

La cortina de hierro

Para los medios de prensa, radio y televisión de Cuba el presidente Barack Obama es un gemelo político de George Bush, el apoyo popular al presidente hondureño destituido Manuel Zelaya es mayoritario y casi todos los candidatos presidenciales han renunciado a  participar en las elecciones del 29 de noviembre porque condenan el «golpe militar». Los Estados Unidos están al borde del colapso y la crisis económica está en pleno apogeo, las declaraciones que lo niegan son producto de la manipulación clasista. En las reflexiones del «compañero Fidel» la culpa de las desigualdades que padece la humanidad es del imperialismo yanqui; no tienen cabida el esfuerzo, el trabajo y la voluntad individual. La miseria y el hambre se eliminarían si los países desarrollados subsidiaran a los necesitados; el concepto que destruyó a la sociedad cubana. La educación y la salud pública, logros exagerados en los cincuenta años de dictadura, parecen un chantaje más que un derecho otorgado. Pareciera que fuera de la Isla tales servicios son completamente inaccesibles para quienes no son privilegiados. El discurso revolucionario izquierdista del siglo XX no reconoce términos medios, solo extremos: muy ricos y muy pobres, muy buenos y muy malos, y ha intensificado la censura informativa conforme la situación económica se deteriora. Por eso los blogs criollos son muy poco conocidos. La premiada autora de Generación Y es una heroína para los filántropos del mundo, en Cuba, en cambio, es una desconocida cuyas crónicas no circulan de móvil en móvil; son escasos, los precios del servicio elevados, y la prioridades son personales. El acceso a Internet está muy controlado en los contados hoteles que ofrecen el servicio. Resulta sospechoso que pueda birlar constantemente al bloqueo interno, que pueda dedicarse a escribir cuando, comer malamente, consume todos los esfuerzos diarios. Para dedicarse a denunciar hay que recibir remeza del exterior, quienes se ganan cada CUC metiendo las manos en los recursos del Estado no lo retan en el campo político ni soñar con comprar cámaras fotográficas y de vídeos. Las crónicas que la muestran resistiéndose a la Seguridad del Estado, representando la imagen de las heroínas clásicas descritas en las películas americanas, voluntad inquebrantable y principios sólidos, son muy increíbles para los que cargan con el yugo a cuestas. Y en la coyuntura internacional actual, donde el gobierno de los Castro tiene más apoyo regional que nunca, es idílico pensar que alguien los detenga. Cuba no es Irán, está más aislada, controlada y pobre. La muchacha parece ser una figura artificial construida, sabe Dios, con qué macabros objetivos. 

Thursday, October 29, 2009

El embargo o el bloqueo

La ONU por amplia mayoría condenó las restricciones comerciales impuestas por Estados Unidos a Cuba en 1962 y, por supuesto, el gobierno dictatorial cubano saltó de alegría; el declive económico más importante desde la desintegración del campo socialista, por la ingénita dependencia externa, no será su fin. Cada vez que está seriamente amenazado las coyunturas internacionales lo sostienen. Si tiene un pacto con el Diablo es a prueba de fuego, bajas temperaturas y huracanes de categoría cinco. En los noventa el carisma de Fidel y el ascenso al poder de Hugo Chávez fueron los hechos salvadores. Esta vez la expansión de los gobiernos ultraizquierdistas, la dañina influencia de estos en las organizaciones políticas regionales y mundiales  y un cambio en las posturas del gobierno de los Estados Unidos y de La Unión Europea a favor del diálogo.
Mario Molina, premio Nobel de Química, cursó estudios de postgrado en prestigiosas universidades; es una celebridad científica a base de sacrificio estudio y trabajo que ha retribuido a la humanidad la pasión por la investigación. En Cuba no es posible; las personas son propiedad de los Castro y de sus instrumentos de dominación. Los  estudios superiores no son gratuitos, están condicionados a la sumisión, al menos públicamente, al Régimen; el talento es secundario. El título no es un pasaporte para el desarrollo intelectual posterior. Los ingenieros y los licenciados no gozan de ningún reconocimiento, para vivir deben robar y vender en el mercado negro, productos terminados y materias primas; migrar hacia ocupaciones lucrativas relacionadas con el turismo o las ventas minoristas con el mismo objetivo: sustraer, de lo contrario sobrevivir en el límite de la pobreza, como ignorantes. La estrategia comunista ha sido un éxito; la oposición no existe, los que critican un poco no cuentan, «perro que ladra no muerde», están aislados y vigilados, o son agentes encubiertos, otra consecuencia del hambre y la degradación que oxigena a las autocracias; no es casual que en todos los sistemas socialistas enseñoree el déficit material.  A los gobernantes les basta para vivir como reyes con los subsidios de los chinos y los venezolanos. El pueblo ha sido doblemente traicionado, ser una pequeña isla, sin recursos naturales ha sido un fatalismo. Así que con o sin Libreta de Abastecimientos, comedores obreros y mercados agropecuarios seguiremos obligados a repetir entre dientes el «¡Patria o Muerte!», o errar por el mundo arrastrando nuestra condición de sin patria, pagando bien caro los trámites consulares, las llamadas, las visitas y las remezas que aliviaran a los nuestros, pero que sostienen a los opresores. Si Barack Obama hubiera nacido en Cuba nos comprendería. No podemos culparlo por tal fortuna ni exigirle que nos entienda. Solamente podemos pedirle que nos escuche. De todas formas: «Ojos que no ven, corazón que no siente».    

Wednesday, October 28, 2009

Colaboró con la CIA ¿y qué?

Juanita Castro reveló que se implicó con la CIA, para debilitar la dictadura instaurada por su hermano Fidel, en los años sesenta. A estas alturas ¿a quiénes les importa, y la relativa «humanidad» de Raúl Castro? A la editorial Santillana, al canal Univisión, los cuales persiguen obtener ganancias intentando convertir en mar un charquito, a los descendientes de emigrados que indagan sobre antecedentes lejanos por curiosidad, a los desplazados septuagenarios, a los que por ignorancia, ingenuidad o desvirtuada solidaridad  difunden y premian blogs de cuestionables patriotas. La agonía de un pueblo por medio siglo, los muertos, los humillados, no producen millones, tampoco la labor de Eduardo Padrón al frente del Miami Dade College, adecuada para una crónica periodística o para una entrevista, ni los que con sacrificio, en el exilio, vencen o fracasan con el corazón compungido por las diferencias culturales y la añoranza perdida. Las ganancias las generan los chismes de los famosos. No importa si son autócratas cubiertos con la sangre de los anónimos aplastados por tales liderazgos torcidos. Parece que los próximas generaciones de cubanos seguirán naciendo muertos. La crisis alimentaria y de insalubridad no mellará al régimen: se sustenta en décadas de miedo inoculado con acertada propaganda que se ha traducido en una profunda indiferencia de los nacidos después de la caída del Muro del Berlín y en la resignación de la franja etaria que soportó los primeros treinta años de consolidación comunista. Los dictadores, responsables de los regímenes de derecha, de las sangrientas guerras en Centroamérica, inspiradores de Chávez y los acólitos que amenazan con sumir a todo el continente en el vasallaje ignominioso, no van a ceder el poder voluntariamente; no les importa la comunidad internacional, la que durante medio siglo ha oscilado entre el apoyo directo, el indirecto y la condena a un embargo, sin cuya existencia el pueblo no gozaría, en términos generales, de mejores condiciones de vida. El poder es más adictivo y más letal que la cocaína. Los que se levantan con hambre, los que solamente desean trabajar para comer continuarán ignorados e incomprendidos; los opresores, millonarios, gozando de lo que les queda de vida, y enriqueciendo a los familiares cercanos. Así que restan dos caminos: la resignación representada por los que sobreviven filmando escenas en direcciones municipales de migración, para engañar a los que no son cubanos, que muestran a funcionarios anonadados por la valentía de falsos opositores, por los chivatos, por los corruptos, por los que roban a los conciudadanos; las bestias producto de la adaptación que consolidan la dominación. La segunda opción es la rebelión violenta, con seguridad, sería rechazada por la OEA, la ONU y la Unión Europea; la moda es la paz y la negociación. La angustia de los explotados es una maldición que nada más puede revertirse en otra vida, pero la esperanza, que no sea la impuesta por los Castro, es un derecho restringido, como conocer que hay más allá del mar azul que rodea lo que un día fue, bien o mal llamada, la perla del Caribe. Ojalá la intervención norteamericana en la guerra de Independencia de finales del siglo XXI nos hubiera premiado con la condición de Estado Libre Asociado; la «independencia» ha resultado muy cara.

Monday, October 19, 2009

La decepción esperada

Los ciudadanos de Costa Rica sufrieron dos nuevas decepciones futbolísticas en pocas horas: la selección nacional no pudo clasificarse directamente para el próximo  campeonato mundial de balompié que se celebrará en Sudáfrica el próximo año y, la de menores de veinte años, acarició el tercer lugar en el de Egipto, pero se acoquinaron durante los tiros de penales. En ese país es el único deporte que recibe cobertura de radio, de televisión y de prensa, el resto, como si fueran disciplinas marcianas, ni siquiera unos Juegos Olímpicos despiertan el fervor nacional; más que la ignorancia, es parte de la cultura social el mínimo interés por ampliar los horizontes cognoscitivos, característico del provincianismo endémico rural reforzado por la propaganda simplista. Las causas hay que buscarlas en la forma de educar: los niños viven detrás de las rejas y de las puertas de las casas con mínimo intercambio social: las áreas deportivas se conservan por el poco uso. El juego constante desarrolla los talentos, el concepto de equipo y el espíritu competitivo, tal como ocurre en Argentina y en Brasil. En Costa Rica, en cambio, se conforman con unas competencias domingueras de unos equipos de estudiantes, a veces, de la misma aula, que se hablan, con suerte, durante el recreo. Los niños encerrados maduran con lentitud o nunca. Tampoco aprecian el entrenamiento concienzudo de los países desarrollados. La educación física es demasiado «cansada» para mayores y chicos. Hace unos días leí un artículo de opinión de un columnista que exaltaba la criolla costumbre tica de perecear y que criticaba a la norteamericana por priorizar el trabajo y la creación de riqueza. Y, casi al mismo tiempo, un editorial que informaba que el cuarenta por ciento de las exportaciones eran producto de la tecnología desarrollada en el país: pura mentira. Los del Norte son los que construyen las bases tecnológicas que rigen la sociedad humana; sin ellos, el Tercer Mundo no sería más que tribus de cazadores-recolectores-pescadores, mas estos los culpan de continuar en la cola. La envidia es parte de la vida, producto del complejo de inferioridad, de la incapacidad para sobreponerse a la inercia. Es más fácil condenar; por eso los comunistas han tenido siempre seguidores a pesar de los estragos que causan.
El equipo de mayores no clasificará; los integrantes no tiene madera de vencedores; no pueden ser motivados, el individualismo lo impedirá. Para variar la historia deberán sobreponerse a sí mismos, y los pueblos son retrógrados. Los juveniles serán una excepción para el recuerdo: avanzaron sin experiencia previa en los equipos de Primera División, como no ocurre en las potencias continentales. En Costa Rica la juventud no recibe oportunidades, a nadie le importa formar: son cachazudos; espectadores que esperan avanzar sin sudar; por consiguiente, eternos perdedores.

Monday, October 12, 2009

El premio Nobel de Obama

Obama está de moda; impactó a la academia sueca. El presidente es buen orador, proyecta la imagen de hombre sencillo y es negro; la mezcla perfecta que conmueve a los blancos eruditos que desprecian la discriminación, pero que la fomentan con el favoritismo ingenuo. No son hipócritas, sino humanos pecadores. Lo justo es relativo y está convoyado con la incomprensión; fue repudiado George Bush, quien hizo más por la paz: declaró la guerra a los talibanes, derrocó a Saddan Hussein, le plantó mala cara a los proyectos de Chávez de revivir el socialismo (hambre, miseria, explotación, reducción de las libertades individuales, abuso de poder, desprecio por la vida, muerte y migraciones masivas). Quizás, cometió el error de no influir para que Iraq e Irán se desangraran en una guerra fratricida que los debilitara antes de someterlos por separado. Miles de inocentes hubieran muerto, y millones o buena parte de la humanidad si las armas nucleares entran a formar parte del arsenal iraní A Obama, le temblará la mano para detenerlo por la fuerza. Ni siquiera lo condenó con contundencia cuando el pueblo se manifestó en las calles para protestar contra el fraude electoral, y tampoco permite que Israel asuma el papel de mercenario. Es un soñador, y estos no quieren reconocer que los odios entre naciones, como entre  individuos, son inevitables. Los líderes, personas, instituciones o gobiernos, son envidiados, acosados y atacados. El mundo no entiende que Estados Unidos es la opción que representa el progreso; Irán, China o Rusia el oscurantismo y el retroceso que experimentó Europa Occidental al caer Roma. El mal enamora y el bien aburre; no debería ser, pero es así. Puede ser que estemos en el preludio de una próxima reversión, que la aparición del comunismo en el siglo XX marcara los primeros indicios y que los avances de lo que será el planeta ya han sido ensayados en Corea y en Cuba. Si es así la academia sueca ni la mayoría del planeta lo entenderán. La vida es una ilusión cargada de peligros, una metáfora incompleta, una composición amorfa que se satisface con la sordidez.

Tuesday, October 6, 2009

Democracia y democracia

Un ex presidente costarricense ha sido condenado a prisión, pero quizás nunca la visitará, y si lo hace será por poco tiempo. Los procesos judiciales contra las figuras de renombre son lentos, enmarañados y los favorecen de una u otra forma, sobre todo en ese país tan nacionalista como conservador y subdesarrollado. En las calles alguna gente se quejaba de que los ricos siempre salen ganando y los pobres perdiendo. Tienen razón, pero no en que fue una decisión injusta. La igualdad que desean no puede ser: la vida dota a los organismos con las mismas necesidades, pero con diferentes capacidades para satisfacerlas, lo que engendra la confrontación. Quienes se quejan, los menos favorecidos, esperan que tales desventajas las reduzcan los mejores dotados, y esa pasividad es una de las manifestaciones de la pobreza espiritual que causa la económica. Los más fuertes aprovechan las ventajas evolutivas para beneficios propios; no podría ser de otra forma, aunque los naturalmente perjudicados van depurando la fatalidad biológica lentamente, a veces, con avances significativos, en ocasiones, con retrocesos fatales, pero son parte de la vida y siempre existirán. Para salir de la fatalidad y ser favorecido por los demás mortales hay que luchar contra la pasividad endógena. Así y todo, aun con ganas, esfuerzos y buenas intenciones pocos lo lograrán: el equilibrio de la vida se alcanza en la desigualdad. No se puede esperar que algunas políticas de cualquier gobierno eliminen las brechas sociales. La democracia como concepto teórico es impracticable en este planeta, cuyo movimiento social está basado en el individualismo y la exclusión. Los miserables de los países desarrollados son más afortunados que los de países subdesarrollados, y entre estos la variación es significativa. Los desgraciados bajo dictadores gárrulos son los más perjudicados. ¿Y por qué no hay manifestaciones masivas en estos últimos? Porque la vida está diseñada para subsistir en el límite, y pasa por períodos netos de retrocesos, donde lo aparentemente ilógico se impone. En el universo hay fuerzas que propician la expansión que en ciertas etapas son vencidas por la tendencia a la contracción. La corrupción ha nacido con el hombre, no se pude evitar, si hubiera conformidad general no existiera nada de lo que disfrutamos, y eso equivale a soportar una cuota de sufrimiento. Al menos el ex presidente Calderón sufrió un remezón; Castro, quien ha destruido la vida de millones morirá sin pagar por sus crímenes. Los ticos disgustados pueden no conformarse y manifestarlo, tienen suerte; los cubanos no pueden y, sin dudas, han dejado más huellas en el Nuevo Mundo, maldito desde el descubrimiento. Así es la vida: lo justo es, a la vez, injusto e indiferente, depende del sistema de referencia, como el sentido del movimiento de la posición del observador en la mecánica clásica de Newton.

Tuesday, September 29, 2009

Bases militares en Colombia

Colombia es un país sui géneris que alberga a las fuerzas subversivas más antiguas del continente americano, marxistas en el auge de la guerra fría y narcotraficantes cuando técnicamente fue historia; no es casual que nunca hayan recibido apoyo consciente en su país, salvo de quienes se benefician estas actividades. Tampoco es fortuito que las fuerzas irregulares organizadas por los terratenientes y por los propios militares, ante la frustración por los fracasos, permitidas por los gobiernos de turno, convirtieran del remedio un mal mayor. La violencia es característica de la raza humana, más acuciada en determinadas regiones. El gobierno de Uribe la ha combatido con fuerza, y obtenido éxitos rotundos por el desgaste irremediable de las épocas; la persistencia es discontinua, accidentada e ilógica. A lo largo de las últimas cinco décadas los países vecinos enfocaron tal calamidad como un problema allende de sus fronteras. Y cuando el tráfico y el consumo se expandieron buscaron soluciones individuales, la unión es atípica para temas comunes. Estados Unidos ha sido el único que extendió la mano para ayudar a combatirlos. Los países desarrollados son los que más aportan a los subdesarrollados y los que más críticas reciben. Los países pobres de América lo son por propia culpa: no han salido del pasado de colonia, los Estados Unidos lo recuerdan en los libros. No agradecieron los millones recibidos de la iniciativa para las Américas, despilfarrados descaradamente; al contrario del dinero del plan Marshall que sacó a Europa de las ruinas, al final de la Segunda Guerra Mundial, siguieron siendo pobres; no pudieron hacerlo mejor, es la ley de la desigualdad. El mundo está dividido en países  que cargan la antorcha sobreponiéndose al cansancio, y los que reposan el doble y corren más lento con el brazo a medio levantar. Así como los ticos siempre tienen tiempo para tomar café con pan dulce varias veces al día con sus respectivas y fútiles sobremesas. Pero no hay remedio, para que la vida no se desvíe por los caminos del oscurantismo deben, los más inteligentes y fuertes, sacrificarse el doble y el triple. Las bases militares que asustan a Venezuela, cuyo gobierno sigue el camino de Cuba y de Rusia en una simbiosis sangrienta, persiguen también el propósito de contrarrestar la amenaza que representa y que tampoco comprenden los vecinos, ni siquiera han aprendido que el izquierdismo es una tontería. Ni modo, las modas políticas en América siguen las tendencias de los pantalones, estrechos en los ochenta y en el final de la primera década del siglo XXI, no es lo mismo, pero es igual.

Sunday, September 27, 2009

Socialismo ¿un fracaso?

No pocos neófitos han calificado al «modelo socialista» como un rotundo fracaso, un camino errado que ha demostrado su inconsistencia, sobre todo después de la caída del Muro del Berlín. Los análisis, centrados en la  fría comparación con el capitalismo son válidos, pero no del todo certeros. Lo que sucede es que el socialismo no es lo que parece;  es lo que ya ha existido modernizado: el  feudalismo reformado a los intereses de los que encarnan la parte oscura de la humanidad. Los seres humanos tienen un comportamiento de manada, las mayorías se pliegan ante quien les demuestra poder, poder, disputado por otros individuos fuertes. La vida transcurre, para unos, luchando por imponerse, para los demás tratando de adecuarse al vencedor. La desigualdad es la piedra angular del universo. La humanidad no avanza por un derrotero único, sino por tantos cuantos líderes existan, pero como para sobrevivir, el caos debe subordinarse a ciertas leyes, se reduce, con diversas tendencias, al que ha llevado al capitalismo, sistema imperfecto producto de la propia diversidad, como todo lo que salga de la mente del hombre, y el que se le opone, como el amor al odio y la felicidad a la tristeza. Tampoco es la única fuerza del mal que existe, sino una de sus variantes. Hay varios regímenes que oprimen y destruyen, y no se califican de comunistas. Los nombres nada definen, los fascistas bajo la guía de Hitler no se diferenciaron demasiado de los comunistas sojuzgados por Stalin, tan sólo en las personalidades; los objetivos coinciden aunque varíen las tácticas y las estrategias. Si hace quinientos años los monarcas empleaban el frío asesinato en el siglo XXI los Castro, el aprendiz Chávez y los de este echan mano a los medios de difusión masiva, a esbirros entrenados en métodos sicológicos de represión, son herederos de la maledicencia acumulada en la historia de la humanidad, la cual ha evolucionado para no desaparecer, atravesando ciclos de esplendor y de declive. No puede ser destruida de raíz, es el contrapeso imprescindible para un equilibrio incomprensible porque es brutal. La vida se mantiene con la letal energía del sol. Lo que interviene en la creación de formas superiores de organización de la materia es su enemigo más encarnizado. El hombre, especie dominante, es el principal enemigo de sí mismo, destruye la naturaleza que lo parió, a lo vivo, a lo inerte que lo alimenta. No puede evitarlo está en sus genes tensar los límites que lo sustentan, El hombre es lo que ha sido, y lo que será es un misterio, los sucesos futuros no son elegibles.

Thursday, September 24, 2009

Prólogo de la novela cubana Síndrome de Estocolmo

            Los cuatro hombres, ataviados de pies a cabeza con ropas más brunas que la oscuridad reinante, viajaban en silencio. Llovía a cántaros; las tenues luces que alumbraban la estrecha y serpenteante, única senda asfaltada del caserío, parecían manchas deformadas,  desparramadas por los barridos de los limpiaparabrisas sobre la superficie del azotado vidrio exterior. La visibilidad reducida no preocupaba al piloto: había cubierto el recorrido tres veces en condiciones similares durante los siete días anteriores. El diluvio borraría las huellas, camuflaría los ruidos y limitaría la capacidad de observación de los posibles testigos indeseados; con seguridad, metidos debajo de las cobijas en la medianoche, aplazando para el amanecer los imponderables repentinos; los montunos se tomaban con calma los apurillos. El auto, del tipo compacto, de marca y de color similares al que parqueaba de vez en cuando en la casa-objetivo, detuvo la silenciosa marcha; tres de los ocupantes descendieron, y dejaron las puertas entreabiertas. El chofer oprimió un botón y activó los sensores encargados de evitar sorpresas en un radio de varios metros alrededor del emisor; el parpadeo de la pizarra y un bordoneo característico, al interrumpirse la señal de alta frecuencia, eran las señalas de alarma. No lo consideraba imprescindible, aquella era una operación sin mayores complicaciones, sin peligro de oposición activa ni encarnizada, sin aparentes riesgos, mas los contratistas suministraron el equipo nuevo, y prometieron que la técnica mejoraría sustancialmente en el futuro para ponerlos a tono con el resurgimiento de la insurgencia de baja intensidad, orientada a carcomer gobiernos, a promover inestabilidad en beneficio de candidatos de izquierda o de derecha con fabricada imagen de moderados. Uno de los sujetos se ocultó detrás de una especie de paraban de madera, entre las sombras, para vigilar y servir de apoyo; un segundo se adentró por un estrecho y corto pasillo irregular lleno de cajas plásticas y de cartón, de escobas, de botellas y de latas vacías, de maceteros con y sin plantas, de todo tipo de obstáculos desperdigados: la imagen de la pobreza de espíritu. A pesar de las tinieblas no estrenó los binoculares de visión nocturna de segunda generación. Habían recogido un sinnúmero de fotografías y de videos a dispares horas con un visor nocturno digital 5x42 y con un robot táctico, de 187 milímetros de largo y 38 de diámetro, para corroborar la descripción del colaborador durante los interrogatorios y, diseñado con los datos, una fiable reproducción computarizada tridimensional del inmueble. Se acercó con sigilo a una ventana, el agua que se escurría por su traje no lo molestaba, lo entorpecía el desorden. Con movimientos pausados despegó las tapas de la bolsa, unidas por un cierre de velcro «silencioso», de uso militar, con igual sistema de fijación a la cadera por medio de correas alrededor del muslo y al cinto. Extrajo un balón con un gas licuado, lo agitó levemente, lo destapó y, le introdujo, presionando, con movimientos entrenados, una boquilla con una vermiforme manguera de un metro de longitud. Alargó la mano derecha y desjuntó con mucho cuidado, para evitar que se desprendiera, una persiana de vidrio, e introdujo un extremo del tubo. Los guantes bien ajustados, con propiedades adherentes, le facilitaron la sujeción a pesar de que sudaba. El pulgar de la mano izquierda oprimió la parte superior de la válvula, y esperó tres largos minutos antes de hacerlo nuevamente. El tercer sujeto lo imitaba; repitió la operación en una de las ventanas del portal, y fue a sustituir al vigilante. Las moléculas de la mezcla de gases inodoros descenderían con lentitud para lograr el efecto narcotizador al ser inhalado por los cuerpos yacientes, el cual cesaba pasados quince minutos, con el inicio de la descomposición, hasta desaparecer sin dejar rastros detectables para el más delicado olfato pasada una hora. Sin perder tiempo se dirigieron hacia la meta principal; ascendieron con lentitud, de uno en fondo, la escalera de hierro al final del pasillo, la persistente y monótona lluvia ahogaba los rítmicos pasos. El que encabezaba se detuvo y, sin estirarse demasiado, introdujo el conducto del cilindro presurizado por la hendija que separaba al marco superior de la puerta de madera barata. El gas era más pesado que el aire, pasados noventa segundos cubría el setenta u ochenta por ciento de una habitación de cuatro a seis metros cuadrados. Guardó el contenedor de quinientos centímetros cúbicos con los accesorios en la bolsa, sacó una llave maestra para forzar la cerradura, después de esperar agazapados un rato prudencial, sabían de qué tipo era por las instantáneas, y cómo hacerlo con la original colocada del otro lado; lo aprendieron en un foro en la Internet. Antes de entrar se colocaron máscaras antigás que les cubrieron narices y bocas, encendieron pequeñas linternas enganchadas en la cintura, y empujaron la batiente con suavidad. El puntero avanzó en línea recta, los guiaba un plan con dos posibles variantes de ubicación. El zaguero se desvió hacia la derecha, rodeó la cama matrimonial, halló al bebé, como se suponía, y tocó levemente un círculo naranja en el extremo superior de la pantalla táctil del reloj digital en la muñeca izquierda. La comunicación la realizaban por medio de impulsos eléctricos que se transformaban en silbidos cortos e intermitentes que escuchaban a través de un minúsculo audífono introducido en la oreja, cuyos significados debían ser previamente asociados con sí, no, peligro, avance, retirada…, así evitaban utilizar mensajes de voz cifrados para comandos simples. El primero en entrar dirigió el haz de luz al rostro de la madre y, convencido de que estaba inconsciente, regresó sobre sus pasos para conducir la retirada, por el mismo procedimiento había comunicado que esa parte del plan estaba por cumplirse. El otro extrajo de una bolsa, también ajustada a la cadera, un saco impermeable acolchonado y, con torpeza, alzó e introdujo al bebé de poco más de un año. No comprobó sus funciones vitales, salió con prontitud y descendió por las escaleras con impericia. El centinela cedió el puesto, y se adelantó para abrir completamente una de las puertas traseras del carro al que transportaba la carga en brazos, tampoco la atrancó esta vez. Luego, fue hasta el maletero y sacó un bulto en un saco similar al utilizado para el secuestro; regresó a la casa, y subió saltando los escalones de dos en dos, pero sin afincar el calzado antideslizante. Llevaba a un infante drogado de más o menos la misma edad; por poco dinero los piedreros conseguían lo que fuera en los precarios; resultaba fácil eliminarlos, culpaban a los iguales de las zonas rojas. Colocó el cuerpo tibio e indefenso, sin prestarle atención, el que pasaría de la luz a las sombras sin comprender eso ni nada, junto a la mujer de edad madura; cerró el cuarto con precaución, descendió y, con movimientos ágiles, violó el pequeño candado que cerraba el acceso al recinto localizado debajo del cuarto que había dejado. Mientras revisaba y manipulaba los cables que entraban y salían, sin orden ni protección, de un registro eléctrico, atornillado al ras de las desnudas paredes de madera, minadas por las termitas, ayudándose con un lapicero-linterna que sostenía con los dientes, el secuaz que había encontrado al pequeñuelo regresó casi corriendo, las acciones de los hombres se aceleraban conforme pasaba el tiempo, con un pesado envoltorio envuelto en tejido de baja porosidad. Tardaron dos minutos en sincronizar un «accidental» corto circuito con el regulador «defectuoso» del cilindro de gas para cocinar, habitual en aquellas comunidades durante los regulares y prolongados temporales. Se reunieron con el vigilante de turno, quien informó del fin de la operación, y se encaminaron con paso normal al vehículo que los esperaba con el motor encendido. El chofer por medio del código de señales había autorizado el abordaje.
         Cuando la detonación se produjo ya estaban a varios kilómetros, avanzaban con moderación sobre el irregular asfalto resbaloso. La borrasca continuaba; ni señales de advertencia, ni de límites de velocidad, les facilitaban el viaje hacia la frontera norte, pero conocían el camino, la única forma de no terminar en un guindo en aquel país que algún beocio se le ocurrió comparar con los herederos de los helvecios y los suevos.
 
          La vida es una mierda porque las ideas preconcebidas sobre el futuro durante la adolescencia y la temprana juventud son ingenuas fantasías. No es necesario viajar a la velocidad de la luz para comprender la variabilidad del tiempo: hasta los veinte años apenas se nota luego, no se puede detener. Los acontecimientos se desarrollan por antojos y, generalmente, no conceden segundas oportunidades. La experiencia, cuando llega, sirve para interpretar el pasado. La sabia virtud expuesta en los sagrados Diez Mandamientos se extravió antes que el Arca de la Alianza: el egoísmo y el egocentrismo son del hombre como la empuñadora de la espada, y el instinto solidario sirve para cubrir las apariencias; es sádico, ambicioso de cargos distintivos y de recompensas; se cultiva y no es feliz, se frustra y no estudia; critica lo impuesto y aspira a lo pasado; para cada generación más de lo mismo es nuevo. Porque el fuerte aplasta al débil; al bueno emprendedor le llaman tonto si es engañado por el malo haragán, el astuto. Los fracasos de los unos son los triunfos de los otros, sin los cuales el conglomerado humano no avanza, se estanca y perece, aunque el movimiento no implique cambios de esencias, de sentidos y de metas. Porque la irrestricta libertad de expresión es una utopía: las sinceras críticas al comportamiento del que manda, por autoelección, por designación o por votación; al hermano de sangre, al verdadero amigo o al vecino cercano son tan apreciadas como el cáncer. Los momentos agradables son efímeros e insulsos, y los desagradables tan persistentes que se recuerdan siempre. Lo justo y lo  injusto son conceptos indefinidos utilizados para ocultar intereses mezquinos. Porque es difícil gobernarse a sí mismo: la voluntad escapa de la razón y los sentimientos de la cordura. El amor es indescifrable, negociable e intercambiable por la mercancía universal de trueque, ya sea condenado o alabado por las leyes terrenales o por las divinas; mueve al mundo, igual que la palanca de Arquímedes, por lo elevado de las evocaciones sentimentales o por lo práctico de las transacciones. Aparece y desaparece después de inducir al sufrimiento; empuja hacia las personas equivocadas, las que aplastan, humillan, se ríen de los sentimientos genuinos, y hacen parecer estúpidos a los camelados para que pierdan el control, les asalte la tristeza, la melancolía y el dolor. Y, si por azar se encuentra la compañía adecuada, tarde o temprano invade el espacio individual, ulcera el ánimo, malgasta el esfuerzo y resiente el dolor de la incomprensión. La convivencia social es una creación natural podrida: los amigos son tan abundantes como las lluvias en un inhóspito desierto austral y las olas de tres metros en una norteña bahía de bolsa. Porque vivir con los padres es tan perjudicial como el efecto invernadero: las familias son sólidos apoyos y enemigos acérrimos. El mundo está atiborrado de objetos materiales deseables y complicadamente alcanzables hasta para los propios productores, al margen del país, del siglo o de la formación económico-social. Las sociedades son semejantes con independencia de los gobiernos y de los paradigmas: lloran, fornican, se resisten al destino inverecundo que las persigue, se prostituyen para sobrevivir; se corrompen ya que el alabado supremo es perverso, ciego, tonto, chistoso o cruel. Porque la civilización en milenios no ha cambiado un ápice, siempre ha sido así, lo es y lo será, sabe Dios, hasta cuándo.  

Publicada en http://amdorg.bubok.com

Zelaya, certero golpe

   Manuel Zelaya el aún presidente elegido en legítimos sufragios regresó a Honduras para encerrarse en la embajada de Brasil, y presionar, desde un lugar seguro, al gobierno que lo suplantó. Los intentos de retornar al poder  por medio de la presión internacional resultaron fallidos; el apoyo de la Organización de Estados Americanos dominada por los utraizquierdistas, prochavistas y castristas ,no fue suficiente, tampoco la subversión interna alentada desde el exterior por medio de esbirros al servicio de Daniel Ortega. Es obvio que no tiene el apoyo de las mayorías, no es un líder nato, tan sólo un hacendado con manías de grandeza y poco talento para la arenga, personaje típico de Centroamérica: mucho ruido y pocas nueces. Chávez lo sabe bien, pero no tiene una mejor opción, en definitiva Zelaya es un eslabón en la cadena que trata de fundir, como la que intentaron los soviéticos. El hombre choca varias veces con la misma piedra, está en sus genes la egolatría que una y otra vez lo lleva al fracaso. Así que apostó por el método favorito del criminal que lo inspira, Fidel Castro, el derramamiento de sangre, utilizando mercenarios que por dinero hacen lo que sea para fabricar mártires de muertos de hambre, de infelices  y de individuos de mala entraña. Lo ampara la indecisión del gobierno de Barack Obama, un inexperto en política que no entiende que el mundo requiere de líderes fuertes, ni que cediendo en las posiciones tradicionales de Estados Unidos sólo incentiva el terrorismo. El cambio que trata de personificar es resbaloso y se escurre con facilidad. La humanidad es fácil de enamorar, pero difícil de transformar. En tanto, el pueblo, al que Zelaya dice representar y que no entiende, seguirá sufriendo, y la inmigración ilegal creciendo. A fin de cuentas tampoco son tenidos en cuenta por nadie. El gobierno de Micheletti tampoco eliminará la pobreza congénita, es parte de esta región del mundo, aunque nadie lo reconozca; negarlo da votos. Los que no tienen nada o muy poco no quieren mirar adentro de sí mismos, y eso lo saben los que viven de la política. El resultado final dependerá de lo que ganen las partes con dinero en conflicto, incluyendo al mediador Óscar Arias, a quien se le subió el Nobel de la Paz a la cabeza y marcha hacia el Medio Oriente a tratar de detener la violencia mientras, la de su país aumenta sin cesar, y al Secretario General José Miguel Insulza, quien por reelegirse condena a Honduras y exonera a Cuba, cuya dictadura es responsable del retroceso y estancamiento económico de la región. La violencia vende, así que los medios de prensa estarán ufanos por muchos años.

El señor Juanes

  El señor Juanes es «buena gente»: reunió un grupo de músicos de fama internacional, los invitó a Cuba, y cantaron  de gratis por unas cuantas horas, vestidos de blanco, ante cientos de miles de espectadores excluidos de las giras de las estrellas internacionales. En la isla embarcada por un régimen más sangriento e inmoral que el precedente derrocado por los actuales dictadores, hermanos y socios cercanos, el aislamiento es lo único que abunda; las necesidades básicas no pueden ser cubiertas ni con el salario completo de un simple obrero ni con el de un cirujano, no involucrado en el convenio «Barrio adentro», por lo tanto son fanáticos de tercera. El señor Juanes, quien mostró su satisfacción por haber vencido la intolerancia de algunos grupos en el exilio, quien piensa que la música puede unir a los pueblos, no puede excederse en los actos de caridad: es una mercancía con dos patas que no se manda, aunque no lo sepa, como el pueblo que gracias a su feliz iniciativa continuará, si no peor, al menos, igual. Pero un poco es un jugoso negocio para los patrocinadores del artista: la exposición gratuita en los medios, aumenta el valor de las mercancías con patas, más si no tiene que ver con drogadicción y alcoholismo, vicios que reducen la vida útil de estas. Así que no importa mucho si es un patriota, un ingenuo o un buscador de experiencias sexys. La dictadura cubana fue, quiéralo o no, también beneficiada; otra figura de renombre la legitimó con su presencia, además de dejarle miles de dólares. Este año la OEA se arrepintió de haberla expulsado de su seno y varios presidentes latinoamericanos desfilaron por primera vez, en medio siglo, por el Palacio de la Revolución. Lo que explícitamente significa que está muy lejos el cambio que ha cobrado, de tanto esperar, las vidas de generaciones completas. Al poder no se renuncia por propia voluntad: es más adictivo y mortal que la cocaína e, inexplicablemente, legal. La paz que el señor Juanes buscaba con el concierto se alejó más de los sufridos cubanos, tampoco mejoraron las relaciones entre los gobiernos de Colombia y Venezuela por el organizado por él el año anterior, al contrario, empeoran por día. Las mercancías con patas  no pueden entender  que nunca cambiaran al mundo porque son ropa usada sobre maniquíes inermes, menos que en Miami hay dos tipos de cubanos: los que se fueron esquilmados, usurpados y expulsados, obligados a comenzar de cero y los que vivieron diez, quince, veinte años bajo el sistema,  nunca tuvieron nada y encontraron en el exilio una carga más llevadera, están hartos de la política y conservan en su piel, incrustado desde que nacieron, el miedo a denigrar al Comandante en Jefe so pena de no poder viajar con pacotilla para la familia. El señor Juanes dice que no conoce la paz desde que nació, que la extraña en su mansión en el Primer Mundo. La vida es así: los intereses predominantes son los de las minorías. Por eso para satisfacer el espíritu con bellas melodías los millones le pagan a los miles que controlan los canales de comunicación y las creaciones  de los creadores.

Monday, September 7, 2009

Salí de la isla del Caribe para hundirme en un pueblucho en medio del Valle Central, un lugar que vive del café sin que existan grandes plantaciones, donde la gente  se sienta a esperar por un no sabe qué, donde no hay forma honrada de vivir: los pequeños negocios sobreviven como una locomotora de vapor del siglo diecinueve, para exhibición, por el capricho de negarse a buscar nuevos horizontes. Costa Rica no tiene nada de Suiza y sí mucho de África; dejadez, envidia y desdén por todas partes.  No es un país igualitario, sino de egoístas, de chovinistas que son más orgullosos cuanto más tontos, donde hay más instituciones estatales ineficientes que en un país comunista. Escribir un blog es un una prueba de resistencia: mi conexión ADSL del ICE es un huésped perenne. Aparece y desaparece en cualquier momento y cuanto más inestable más cuesta. Y para qué quejarse si no hay forma de remplazarlo. Y la apertura en telecomunicaciones es para la ciudad. En el campo no hay competidores: la demanda no se incrementa, la vida es una reiteración. Por eso escribo y publico cuando puedo. Los fines de semana la inestabilidad alcanza  el climax para torturarme más. Soy, quizás, entre los «elegidos» que vivían mejor dentro de la esclavitud. Mi mujer dice que no hace falta y el vecino no le encuentra utilidad; en los noticiarios sola la denigran. El miedo paga los espacios publicitarios de las televisoras, las cuales no tienen más que ofrecer.
Ayer leí el último artículo, sobre cómo abordar la inseguridad ciudadana, escrito por Kevin Casas, el «flamante» ex vicepresidente, quien estudió en una universidad del Primer Mundo, tiene buenas relaciones y, consecuentemente un futuro promisorio, aunque escriba estupideces, no tenga madera de líder, don de mando y escasa visión política. El problema de la policía ineficiente no radica en los bajos salarios ni en las deprimentes condiciones de desempeño. Influyen, pero no determinan. Jamás será una función adecuadamente remunerada. El problema está en la falta de exigencia que se manifiesta en todos los niveles y sectores. Los ticos confunden libertad con libertinaje. No es casual que el libro de cabecera del Che Guevara fuera El hombre mediocre; hay hombres que determinan y otros que obedecen, regidores y regidos, pero como el ochenta por ciento de la humanidad cae dentro de esa inquietante y real calificación lo hicieron un mártir, un ejemplo de virtud, gracias a la verborrea de Fidel y su pericia para manipular la historia, la que en mi tierra se ha pedido por obra del interés en dominar y explotar. Los hombres son una raza despreciable: se relacionan mejor con las bestias que con sus iguales. Por más que contradictoriamente las relaciones sean imprescindibles, más en Costa Rica. Pero mi nativa mujer no lo cree así, piensa que atravesamos dificultades porque yo no quiero buscar trabajo de ingeniero, levantarme a las cuatro de la mañana, los buses son una rareza histórica, ni llegar a las ocho de la noche cubierto de barro, las aceras no existen ni en lo que llaman ciudades.
La señal de internet llegó y se fue en un segundo y seguirá así, tal vez sea comunista, o el comunismo no exista, y todos los hombres sean iguales, y la vida una lucha sin cuartel. Llegó nuevamente: ¿Cuánto demorará  en desaparecer? Dicen que regresar a la isla sería una estupidez, que la «Seguridad» me haría la vida imposible, más aquí es una terrible necesidad. Nuestro pequeño negocio cumple tres semanas de ganancias nulas, y los precios acaban de aumentar. Así que internet será pronto un desagradable recuerdo. Comencé a aplicar para encontrar trabajo, he enviado no sé cuántas hojas de vida. Y que será de mi libro. Justo al terminarlo la cosa se puso fea y no he podido viajar para obtener el ISBN, como si mi destino fuera fracasar sin remedio. Si el señor existe me tiene en la lista negra. Y si me voy tampoco podré publicarlo; habré desperdiciado más años. La vida es una mierda para algunos. La conexión dura nueve minutos, claro, la velocidad es tan baja que editar será un suplicio: dos buenas noticias son demasiado para mí. Se fue, como yo tengo ganas de hacer. No soporto vivir entre tanta gente que me es y le soy indiferente. En la isla vivía con mis padres, aquí en un cuartucho de palo a punto de derrumbarse, si antes no me caigo yo con todo el reguero de esta gente, adictos a cerrar el paso con todo tipo de regueros. No hay dudas que José Ingenieros tenía razón.
Definitivamente no podré publicar hoy, la internet no aparece. Y luego los bloggeros cubanos se quejan de limitaciones. Aquí me roban y tampoco puedo protestar, es una realidad que no contemplé, que nadie creería, pero que existe. El comunismo está en todas partes, la diferencia es que en la isla y en todas las  dictaduras llega a su máxima expresión. Aquí no percibo protestas masivas, esta gente son candidatos idóneos para caer bajo las garras del socialismo del siglo XXI.
El lunes fue el día que pude publicar ya no pondré fechas, seguiré como pudad

Friday, September 4, 2009

Remembranza por los cuatro años de exilio

4/9/2009

El tiempo pasó y me legó deudas de incertidumbre, de deseos insatisfechos, de fracasos. Al salir de Cuba pensé que mi mayor problema estaba resuelto. El aislamiento forzoso me retrotrajo doscientos años, cuando el mundo era el doble de extenso, Julio Verne no había nacido, menos su exitosa novela sobre un viaje a la luna. La realidad me agarró por una «pata», me hizo caer y golpearme la frente contra algo más duro que el cemento y las piedras. En la patria, en la que no somos personas porque no podemos siquiera comer una fruta tropical, ni que decir de opinar, pensar solo para los adentros bien profundos, donde, incluso, la Seguridad del Estado puede acceder de mil macabras formas, la soledad que provoca la fractura de todos los sueños no es la peor de todas. Yo la experimenté entre seres sin muchas luces que me miraron por encima del hombro, que no extendieron una mano para ayudarme.


continuará