El presidente Chávez avanza por el trillado camino de los autócratas, es tan orgulloso que se declarado socialista ganó las elecciones hace ya bastantes años. Desde entonces Venezuela va cuesta abajo, si antes los pobres eran mayoría, ahora es igual o peor, aunque las estadísticas oficiales brillen por su ausencia o no reflejen la realidad. El no informar y engañar ha mantenido en el poder por cincuenta años a los Castro con todo y pobreza extrema. Para reducir la miseria hay que crear empleos incentivando la iniciativa privada. Así han logrado elevados estándares de vida los países de Europa Occidental. La nueva medida de depreciar la moneda tiene el objetivo de recaudar efectivo, por más que limite el acceso a bienes y servicios, y significa que las arcas del Estado están vacías. Quizás esta crisis ha golpeado tan o más duro a los venezolanos que a otros países del área. En el año 2004 Fidel Castro decretó un aumento de los precios de los artículos comprados en divisas en un veinte por ciento como promedio, lo que significó que el margen comercial de los electrodomésticos se elevó, en algunos, casos, por encima del trescientos por ciento. Luego, apreció la moneda otro veinte por ciento y oficializó el peso convertible para las transacciones dentro del territorio nacional. Tales medidas redujeron el ya limitado poder de compra de los ciudadanos, el valor de las remezas y el turismo, la principal fuente de ingresos, pero los dictadores socialistas apuestan por medidas parciales para sortear los escollos que atentan contra la retención del poder.
El presidente Chávez culpó al ministro de electricidad de un manejo inadecuado de los apagones, aunque este solamente siguió instrucciones. También sucedió en Cuba en el mismo 2004 cuando Fidel destituyó a Marcos Portal, un fiel colaborador de muchos años. En las dictaduras no hay remedio, no hay nadie imprescindible, excepto el caudillo, quien se apoya en las fuerzas armadas con la justificación de una amenaza exterior. Así que los venezolanos pueden predecir lo que está por venir mirando hacia el cercano Norte; buscará una justificación para expropiar a los empresarios locales, desaparecerá a los que protesten, purgará a los colaboradores cercanos para que no se sientan con derecho a sustituirlo. La industria petrolera será cada vez menos eficiente, la corrupción y el desparpajo se incrementarán, los males de fondo, violencia y narcotráfico, vivirán tiempos de gloria.
Por desgracia, nadie escarmienta por cabeza ajena. Y salir de semejante morralla no es tan fácil como meterla en el poder. Los caudillos socialistas no entienden de leyes ni de democracia, solo se sirven de estas.
El presidente Chávez culpó al ministro de electricidad de un manejo inadecuado de los apagones, aunque este solamente siguió instrucciones. También sucedió en Cuba en el mismo 2004 cuando Fidel destituyó a Marcos Portal, un fiel colaborador de muchos años. En las dictaduras no hay remedio, no hay nadie imprescindible, excepto el caudillo, quien se apoya en las fuerzas armadas con la justificación de una amenaza exterior. Así que los venezolanos pueden predecir lo que está por venir mirando hacia el cercano Norte; buscará una justificación para expropiar a los empresarios locales, desaparecerá a los que protesten, purgará a los colaboradores cercanos para que no se sientan con derecho a sustituirlo. La industria petrolera será cada vez menos eficiente, la corrupción y el desparpajo se incrementarán, los males de fondo, violencia y narcotráfico, vivirán tiempos de gloria.
Por desgracia, nadie escarmienta por cabeza ajena. Y salir de semejante morralla no es tan fácil como meterla en el poder. Los caudillos socialistas no entienden de leyes ni de democracia, solo se sirven de estas.
No comments:
Post a Comment